(Mediados siglo V a. de J.C.)
Escultor griego, que debe su gloria a las figuras de atletas que ejecutó para ser fundidas en bronce. La más perfecta es la del "Discóbolo" cuya mejor copia es la del palacio Massimi de Roma. Los críticos de su tiempo ya señalaban que Mirón sobresalía en la interpretación escultórica de la vida y de la acción; su famosa obra es una verdadera instantánea fotográfica: el atleta está inclinado sobre la cintura, dobladas las rodillas, el brazo alargado en el momento de girar sobre el pie apoyado para lanzar el disco, todos sus músculos en tensión. En el grupo "Atenea y Marsia" busca el contraste que le da el mismo asunto entre la actitud solemne y estática de la primera y la movida de Marsias. Es también un escultor fino, delicado, y lo demuestra en la figura y cabeza de la Atenea de este grupo. Fue contemporáneo de Fidias y de Policleto.
(Castillo de Bignon, 9 marzo 1749 - París, 2 abril 1791)
Hombre de Estado, orador y escritor francés. Demagogo y aristócrata. Distinguióse por su amor a las instituciones liberales, pero se puso al lado del trono cuando vio a la monarquía amenazada por la revolución. Desde el primer día de su elección en la Asamblea, su influencia fue enorme, pues era uno de los más grandes oradores de su tiempo, hasta el punto de imponer todas sus opiniones. No hubo sesión en que no presentase algún proyecto, y sólo faltó a la Asamblea el día en que falleció su padre. Fue enemigo de La Fayette. Apreciando en conjunto su intensa labor política, puede decirse que «quiso hacer revolucionaria a la monarquía y monárquica a la revolución», según Proudhon. Agotado por los excesos y por la disipación, no pudo soportar el excesivo trabajo que se impuso, y falleció cuando se esforzaba en sostener el trono del desventurado Luis XVI. Publicó «Discursos» y «Ensayo sobre el despotismo». Fue enterrado en el Panteón; trescientas mil personas formaron en el fúnebre cortejo. Dos años más tarde se descubren sus juegos y traiciones. Y un decreto dispone que los restos mortales de Mirabeau sean sacados del Panteón y arrojados a la fosa común.
(Barcelona, 6 enero 1873 - 27 abril 1940)
Pintor español. Fue discípulo de Caba en la Escuela de Bellas Artes, de la Ciudad Condal, y, después, de Luis Graner. Alternaba el estudio de la pintura con la ocupación de corredor de mercería. Se reunía con Nonell, Canals, Pichot, etc., que sentían predilección por las huertas de San Martín de Provensals. Su primera obra fue «San Medin». En 1900 pasó a Mallorca, donde pintó «El pueblo idílico y decoró el Gran Hotel junto con Santiago Rusiñol. Su «Lacala encantada», fue objeto de grandes elogios y manifiesta cierta influencia belga por ser amigo de Degonwe de Nuques. En 1917 ganó la primera medalla en la Exposición de Madrid y, más tarde, en la de Bruselas. Sobresalen entre sus obras: «El huerto de la ermita», «La encina y la vaca», «El huerto del rector», «Cueva de la leyenda», «Pastoral», «Ruta soleada» y la colección en Maricel de Sitges. Tiene afinidades con el impresionismo, y su estilo es vigoroso, personalísimo y de armonioso colorido luminista.
(Cerca de Cherburgo, 4 septiembre 1814 - Barbizon, 20 enero 1875)
Pintor francés, hijo de labradores. Admirador de Mantegna, Miguel Ángel y Delacroix, tardó varios años en salir de la miseria y poder pintar, según le dictaba su vocación: las escenas rústicas de las que se desprende una profunda religiosidad. La primera obra de esta serie es: «El aventador de trigo», a la que siguió «El sembrador», «La Pastora sentada», «Esquileo de los carneros», «La comida de los segadores», «Las espigadoras», «El Angelus» (la más famosa), «El hombre del azadón», «Las cuatro estaciones», etc. Fue un autor discutidísimo en Europa e incomprendido a causa de los temas de su elección, siendo, en cambio, apreciado por los norteamericanos por la comunidad de educación, creencias y amor a la vida rústica. Toda su vida vivió pobremente, en una granja, rodeado de sus nueve hijos, sin conocer, en vida, ni la fama ni la riqueza, pero entregado de lleno a su admirable vocación.
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