(Atenas, siglo V a. de J.C.)
Escultor griego y el artista más grande de Grecia. Parece ser que empezó su carrera como pintor, fundidor, orfebre y grabador de metal, oficios en los que sobresalió. Se dice que estudió en Argos y fué condiscípulo de Mirón y Policleto; su primera obra es una «Atenea» de oro y marfil para la ciudad de Pelena; más tarde hizo la «Atenea Promachos» de la Acrópolis, de unos veinticuatro metros, con el pedestal, y seis «Ateneas» más. Bajo el gobierno de Pericles se erigió el «Partenón», en el que Fidias hizo o dirigió ambos frontones, las 92 metopas de la cornisa exterior y el friso que rodeaba la nave, con un total de 300 metros de largo por uno de altura media. El frontón oriental representa el nacimiento de Atenea; el occidental, la disputa entre ésta y Poseidón para apoderarse de Grecia. El friso representa las ceremonias religiosas de las grandes panateneas. En sus múltiples figuras, palpita la vida con toda su magnificencia. Otra obra notabilísima es el «Júpiter Olímpico», de oro, marfil, ébano y piedras preciosas. Hay opiniones contradictorias respecto a la muerte de Fidias, pues mientras unos creen que murió en el destierro y envenenado, otros opinan que la muerte le sobrevino en plena gloria y respeto.
(Ruan, 12 diciembre 1821 - Croisset, 8 mayo 1880)
Iniciador del realismo naturalista francés, es uno de los más admirables novelistas franceses, por su prosa impecable, sobria, trabajada y armoniosa. Estudió Humanidades en su ciudad natal, trasladóse luego a París para cursar Leyes. Su fortuna le permitió viajar por Grecia, Siria, Egipto, fijando después su residencia en su finca de Croisset donde escribió la mayor parte de sus novelas, finca que se convirtió en Museo después de su muerte y en lugar de peregrinaciones literarias. En 1857 publicó «Madame Bovary», sencilla y enervante historia de una mujer incomprendida y sentimental, obra que le proporcionó una fama repentina, mezcla de disgustos y procesos. En 1862 aparece «Salammbo», y posteriormente «La educación sentimental» (1869), «La tentación de San Antonio» (1874). Después de su muerte se publicaron: «Bouvard y Pécuchet» (1885) y *Correspondencia» (1887-1893).
(Reus, 11 junio 1838 - Roma, 21 noviembre 1874)
Pintor español. Fué discípulo, en Reus, de Domingo Soberano, y, en Barcelona, de Talarn y Lorenzale. Frecuentó la Academia de Bellas Artes y sus disposiciones le valieron una pensión de la Diputación Provincial para estudiar en Roma en 1858. En esta última ciudad fué discípulo de Overbeck. En 1860 fué encargado por la Diputación Provincial de la ejecución de un cuadro sobre «La batalla de Tetuán» y a tal fin se trasladó a África, que le impresionó en gran manera. Residió sucesivamente en París, Granada, Nápoles y Roma. Alcanzó extraordinaria fama por sus cuadros, de gran minuciosidad y colorido, sobresaliendo entre todos «La Vicaria» que se conserva en el Museo de Barcelona. Otras obras son: «La elección de modelo», «El Patio de la Mezquita», «La Sala de los Abencerrajes», «El coleccionador de estampas» y «El jardín de los poetas». Produjo también muchos grabados. En su obra se distinguen cuatro períodos: primero sigue la dirección tradicional; en segundo lugar, de 1860 a 1865, se expresó en estilo personal; hasta 1870 buscó nuevos efectos de colorido, y, desde esta fecha hasta su muerte, es su período de plenitud.
(Grasse, 5 abril 1732 París, 2 agosto 1806)
Pintor francés, que se destaca en el género histórico, terminando en 1765 su cuadro «Coreso y Calirroe», al que debió su ingreso en la Academia. Más tarde se consagró con éxito a la pintura erótica, y llegó a reunir una gran fortuna, que perdió durante la Revolución. La Asamblea Nacional le nombró uno de los conservadores del Museo. De sus pequeños cuadros, merecen mención: «La Fuente de Amor», «El sacrificio de la rosa», «El juramento de amor» y «El contrato». Su arte dejó discípulos de fama como su mismo hijo Alejandro Evaristo Fragonard, que se distinguió también en pintura y escultura.
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