(Paris, 12 agosto 1798 - Hyères, 9 febrero 1874)
Historiador y literato de fama mundial. Aprendiz de impresor en su niñez, estudió más tarde Letras e Historia, y llegó a profesor del Colegio de Francia. Se trata de un escritor potente, original, de expresión viva y colorido brillante, el erudito más culto de su siglo. En los asuntos históricos, su alma apasionada le aleja un tanto de la serenidad en los juicios. Entre sus obras pueden citarse: «Principios de la Filosofía de la Historia» (1831), «Orígenes del Derecho» (1837), «Historia de Francis» (1837-1867), «Historia de la Revolución» (1847- 1853), «La Montaña» 1968), e «Historia del Siglo», su obra póstuma.
(Zurich, 11 octubre 1825 - 1898)
Poeta y novelista suizo. En 1864 se dio a conocer con sus «Baladas» y, siete años después, publicó su poema épico «Los últimos días de Hütten» y una colección de poesías liricas. Está considerado en su país como maestro de la novela histórica. Pone de manifiesto la armonía de su estilo en novelas y cuentos como: «El Santo» (1870), «El Amuleto» (1873), «Angela Borgia» y Jür Yenatsch (1874), «La doncella de Orleans» y «Viaje escolar».
(París, 22 septiembre 1803 - Cannes, 23 septiembre 1870)
Novelista y ensayista francés. Be doctoró en Leyes; en 1831 fue nombrado inspector de monumentos históricos y, en 1833, miembro de la Academia de Inscripciones. Su amor a España le llevó a conocerla en sus viajes y aprender su idioma, traduciendo varias obras españolas y escribiendo otras originales pero de ambiente español. Su pluma cultiva la novelística, la historia y los cuentos. Pueden citarse: «Mateo Falcones (1829), «Colomba» (1841) y «Carmen» (1846) transformadas en óperas; «Henry Beyle» (1864), Μélanges historiques et littéraires (1855) y su obra póstuma «Cartas a una desconocida» (1874). Mantuvo noble y constante amistad con la emperatriz Eugenia de Montijo.
(Santander, 3 noviembre 1856 - 19 mayo 1912)
Polígrafo e historiador español, que estudió Filosofía y Letras en Barcelona y Valladolid y se doctoró en Madrid. Desde muy joven dio frecuentes muestras de un talento extraordinario. Recibió la influencia de Milá y Fontanals y de Laverde, profesores suyos. A los veintidós años de edad ganó por oposición la cátedra de Historia Crítica de la Literatura Española en la Universidad de Madrid, fue diputado a Cortes, miembro de las Academias Española y de la Historia y director de la Biblioteca Nacional. Toda la obra ingente del insigne sabio responde a los tres fines de critica de lo presente, reconstrucción de lo pasado y regeneración para el porvenir. Fue un perfecto humanista y en él se fue encarnando cada día con más pujanza el espíritu nacional hasta llegar a ser un español representativo. En «La Ciencia española» demostró que hubo una ciencia española y una filosofía también española, frente a los que se habían planteado el problema de la existencia de la patria: «Historia de los heterodoxos españoles, es una obra de polemista, de investigador y de filósofo. La «Historia de las ideas estéticas» es un estudio magistral la literatura desde Sócrates a Taine. La «Antología de poetas hispanoamericanos» es una introducción a la historia del lirismo en América: «Antología de poetas liricos», «Orígenes de la novelas, «Horacio en Españas» y «Estudios de crítica literaria».
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