(83 a. de J.C. 30 d. de J.C.)
General romano, nieto de Marco Antonio, el orador, y uno de los triunviros. Muy joven, se distinguió por su valor y adhesión a César, era cónsul de Roma y su lugarteniente; éste fue asesinado, y gracias a su astucia y decisión se hizo dueño del poder, siendo aclamado por el pueblo y las Legiones. Pronto su codicia y afán de placeres le perdieron, y no tardó en enemistarse con Octavio, sobrino y adoptado por César, al regresar de Macedonia. Sin embargo a un acuerdo y formaron con Lépido el segundo triunvirato, correspondiendo a Antonio la Galia. Después de vencer a Lépido se repartieron el Imperio, con Octavio. Fue a Egipto para que la reina Cleopatra respondiera de las acusaciones de haber ayudado a sus enemigos; pero ella, dotada de singular belleza, le sedujo. Entregóse, entonces, a las orgias y al despilfarro. Destruyó reinos y provincias para complacerla. Finalmente, el Senado envió un ejército, mandado por Octavio, que le derrotó, junto a Cleopatra, en la batalla de Actium el 2 de septiembre de 31. Antonio se atravesó el pecho con la espada para no sobrevivir a la derrota, y Cleopatra se hizo picar por un áspid, al enterarse de que las legiones octavianas se habían apoderado de Alejandría.
(1254-1324)
Viajero veneciano de noble familia, que, en 1271, acompañó a su padre y a su tío a China, cruzando Persia y Asia Occidental y Tartaria. Atravesando el desierto de Gobi llegaron a la ciudad de Shang-Tu donde vieron al Gran Khan al que Marco Polo fue muy simpático, nombrándole gobernador de Yang-Chow. A su regreso publicó sus aventuras, que duraron unos veinticinco años. Su viaje fue la primera de las grandes exploraciones que se hicieron al Asia las indicaciones que dejó fueron las únicas fuentes para el estudio de la geografía y cartografía del Extremo Oriente. Como anécdota curiosa, puede citarse que después de tan larga ausencia no sabían hablar su idioma materno y no fueron reconocidos por sus conciudadanos. Trajeron consigo fabulosas riquezas.
(Josefa Juana Antonieta de Lorena) (Viena, 2 noviembre 1755 - 16 octubre 1793)
Hija menor del emperador de Alemania Francisco José y de la gran emperatriz austriaca María Teresa. A sus catorce años casó con Luis XVI de Francia, y su carácter espontáneo, alegre, y su inexperiencia, despertaron los recelos, envidias y calumnias en gran parte de la nobleza, que no le perdonaba su inadaptación a la etiqueta de la corte de Versalles, llegando a su difamación máxima en el "asunto del collar" (1785) que proporcionó a Alejandro Dumas, padre, argumento para una de sus novelas más logradas.
En 1778 dio a luz una niña, la futura duquesa de Angulema: en 1781, un niño, que murió ocho años después y, en 1785, el desgraciado Delfín que había de ser Luis XVII. Al acercarse la Revolución, la reina reforzó sus sentimientos absolutistas, tomando parte activa en los asuntos de gobierno; estos motivos la llevaron ante el tribunal revolucionario del Terror, el 2 de agosto de 1793. Durante la vista de su proceso, lleno de vilezas y mentiras, se mantuvo digna y animosa; aceptando, con ejemplar resignación y majestad, la sentencia de la pena de muerte, en la guillotina, que cumplióse el 16 de octubre del mismo año.
(Linlithgow, 7 diciembre 1542 - Fotheringhay, 8 febrero 1587)
Reina de Escocia y Francia, hija de Jacobo V de Escocia y de María de Guisa, Casó el 24 de abril de 1558 con el Delfín de Francia, Francisco II. Al enviudar, a los dos años, fue enviada a Escocia, donde llevó una vida de frivolidad hasta que se casó con su primo lord Darnley, disoluto y frívolo, de quien tuvo un hijo, que sería Jacobo VI. Su esposo fue asesinado y casóse por tercera vez con el conde de Bothwell, a quien se acusaba del asesinato, lo que motivó la sublevación de la nobleza y María hubo de buscar refugio en Inglaterra, donde fue presa por orden de la reina Isabel. Las pruebas de su inocencia están en la obra de Turner Rob «Maria Estuardo inocente de la muerte de Darnley». Durante diecinueve años estuvo esperando el fallo, de fortaleza en fortaleza, hasta que acusada de alta traición por haber tomado supuesta parte en un complot, fue injustamente condenada a muerte y ejecutada, pena a la que se sometió con gran resignación la desgraciada reina. Su hijo no hizo nada por salvarla. Su figura ha sido motivo de inspiración para varias obras dramáticas, entre las que se destacan las de Schiller, Alfieri, una opera de Niedermeyer y una biografía del padre Luis Coloma, titulada «La Reina Mártir».
Página 51 de 196