(Oaxaca, 15 septiembre 1830 - París, 1915)
Presidente de la República de México. Contribuyó a poner fin al gobierno imperial con señaladas victorias, llevadas a cabo desde 1855 a 1867, año en que entrego a Benito Juárez la capital de la República. Se retiró luego de la política activa, pero cuando el presidente Lerdo intentó ser reelegido, se puso nuevamente al frente de las tropas para combatirlo, ocupando en 1876 la ciudad de Méjico, para ser nombrado Presidente de la nueva República y ser reelegido por segunda vez, en 1888. Gobernante de clara inteligencia e inquebrantable honradez, rigió los destinos de Méjico, haciendo que las naciones extranjeras reconocieran su Gobierno.
(Londres, 21 diciembre 1804 19 abril 1881)
Literato y político inglés descendiente de judíos españoles. Su carrera política es rápida y certera: diputado en 1837. ministro de Hacienda, jefe del partido conservador en 1851. Par de Inglaterra en 1868 y Presidente del Gobierno varias veces, hasta que en 1876 ingresa en la Cámara de los Lores. Publicó su primera novela «Vivian Gray» que le abrió el camino de la literatura, aunque con éxito discreto. Entre sus novelas: «El cuento maravilloso de David Abroy» (1833), «Épica revolucionaria» (1834), «Sybil, o las dos naciones» (1845), «Una biografía» (1851), etcétera.
(Madrid, marzo 1833 - 14 septiembre 1916)
Dramaturgo, político y economista español. Fué ingeniero de Caminos, director de Obras Públicas y ministro de Fomento y de Hacienda. A pesar de su vida tan llena, fué un autor fecundísimo y como dramaturgo alcanzó un éxito a veces delirante, debido más que a la calidad de su teatro a la excepcional cualidad de sus intérpretes, como Antonio Vico, Enrique Borrás, y Ricardo Calvo. Su teatro se puede considerar bifurcado en dos direcciones capitales: la romántica, caracterizada por el ímpetu lírico, el uso del verso, la fiebre pasional, la fatalidad, etc., y la social, en que hay más estudio de caracteres y más realismo en la técnica. A la primera serie corresponden: «En el seno de la muerte», «Mancha que limpia», «O locura o santidad>> y, sobre todo, «El Gran Galeoto», la de más intensidad y la más verdadera no precisamente en los caracteres síno en el «Galeoto» que todos llevamos dentro, dispuesto a inquirir, a escrutar con despiadada intención cuanto puede ser desprestigio para nuestros semejantes. Con su artificio logró dominar al público y deslumbrarle. Le fué concedido el Premio Nóbel de Literatura en 1905, compartido con Federico Mistral, insignias que le entregó el mismo rey don Alfonso XIII en el Senado.
(Rouen, 28 abril 1442 - 9 abril 1483)
Rey de Inglaterra, hijo de Ricardo, duque de York. Para mantener los derechos de su familia, derrotó a Tudor, y logró entrar en Londres, donde fué coronado en 20 de junio de 1461. Fué el centro de la furiosa lucha conocida con el nombre de «Guerra de las Dos Rosas>> que enfrentó a las casas de York y de Lancáster. Poseía gran valor y tenía el instinto de la guerra, pero le dominaba la ambición. En sus primeras victorias contaba con Warwick, su poderoso auxiliar, que más tarde le traicionó y pasó a las filas de los Lancáster, hasta lograr que el Parlamento declarara a Eduardo traidor y usurpador de la Corona; pero, contando éste con el favor del pueblo, logró vencer a Warwick y reemprender un reinado que alternó con actos de crueldad, fiestas y placeres. Cuando se preparaba a ir contra Escocia, se vió atacado por una enfermedad que le llevó a la muerte a los cuarenta y dos años de edad.
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