(Cartagena, 5707 - 636)
De familia de santos, hermano de San Leandro. San Fulgencio y Santa Florentina, nació probablemente en el sur de la Península y fué durante casi cuarenta años Obispo de Sevilla. Presidió varios concilios, el más importante el IV de Toledo en 633. Consejero de reyes y hombre de confianza de San Braulio, compartió con él la tarea de mantener el prestigio, ya elevado, de la cultura de su patria. Su fama fué inmensa durante la Edad Media y se debe sobre todo a las «Etimologías», compilación enciclopédica de gran valor. Su obra histórica comprende una historia universal (Chronica) y tres historias de los godos, vándalos y suevos que son compilaciones de fuentes ya conocidas. En su Laus Hispaniae da pruebas de su sentimiento hispano-godo.
(Lotario Segni) (Anagni, 1160 - Perusa, 16 junio 1216)
De noble linaje, estudió en París, y Clemente III le nombró cardenal. Se retiró de la Corte pontificia durante el reinado de Celestino III y en esa época compuso obras ascéticas y de liturgia. En 1198 fué elegido para suceder a Celestino, y durante su pontificado, el más brillante de la Edad Media, la teocracia pontifical se convierte en un hecho tan positivo como la idea imperial, su concepto rival por el Dominium mundi. Para conseguirlo, se mezcló en la regencia del reino de las Dos Sicilias e intentó reconciliar a Felipe Augusto con Juan Sin Tierra. Predicó la Cuarta Cruzada. y dió carácter de tal a la lucha contra la herejía albigense y a la reconquista española contra los almohades. Su gran apoteosis fue el Concilio de Letrán, en 1215. Supo aunar, Inocencio III. el espíritu cristiano y y la eficacia política, siendo a su vez pastor de los fieles y defensor de los intereses pontificios.
(Loyola, a fines de 1491 - Roma, 13 julio 1556)
Santo español fundador de la Compañía de Jesús; nació de una noble familia vasca. En su juventud se dedicó a la milicia y defendió la plaza de Pamplona contra los franceses, siendo herido en una pierna, el 20 de mayo de 1521. Durante su convalecencia, empezó a leer libros piadosos y sobre la vida de Cristo, que le decidieron a consagrarse al servicio divino. Comenzó Íñigo por retirarse a meditar a una cueva de Manresa (1522) y allí compuso sus famosos «Ejercicios Espirituales», el libro más importante del catolicismo moderno. Marchó a Palestina y a su vuelta estudió latín, en Barcelona (1524); humanidades en las Universidades de Alcalá (1526) y Salamanca (1527); y, por último, en París, para completar su formación teológica en la Sorbona (1528). Allí, con otros estudiantes amigos, fundó la Compañía de Jesús para luchar contra la reforma protestante, con un empuje que tanta gloria debía dar a la Iglesia. Después de varias, vicisitudes y mucha oposición fué aprobada por el Papa, Paulo III, en 1540. En 1538 celebró Íñigo su primera misa, al año siguiente resumió en cinco artículos principales los propósitos de la Orden que acababa de fundar. Durante quince años la gobernó con acierto y extraordinarias dotes organizadoras, y redactó las constituciones de la Compañía. En 1541 fué elegido primer General de la Compañía de Jesús. En 1551 fundó el Colegio Romano y en 1551 el Germanium. Es la personalidad más sobresaliente de la renovación católica del siglo XVI; el santo de la Contrarreforma y del activismo religioso. Dotó a la Iglesia de instrumentos para fortalecer el Papado, luchar contra Calvino y la herejía, y conquistar nuevas almas en los pueblos infieles, por medio de un apostolado, del que fue señera figura San Francisco Javier. San Ignacio de Loyola fué canonizado por Gregorio XV el 12 de marzo de 1622
(Clermont, hacia 540-594)
Obispo de Tours, primer historiador de los francos. Huérfano de noble familia, fué educado por su tío, el obispo de Clermont. En sus obras «Vida de los Santos Padres», «Virtudes de San Martín» y en su «Historia de los francos», se muestra un excelente narrador. A él se debe la difusión, en la Alta Edad Media, de las principales figuras hagiográficas, entre ellas la de su antecesor San Martin de Tours.
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