(Toledo, 6 noviembre 1479 Tordesillas, 12 abril 1555)
Reina de Castilla y Aragón, hija de los Reyes Católicos, que heredó el trono por fallecimiento de sus hermanos mayores. Casó con «Felipe el Hermoso» hijo del emperador Maximiliano; los primeros años de su matrimonio los pasaron en Bruselas, y al ser jurados herederos vinieron a España y pronto Doña Juana dió muestras de enajenación mental. La conducta de su esposo aumentó los celos de la reina, dando lugar a violentas escenas que agravaron su locura, teniendo que ser declarada incapaz para el gobierno. Al morir Don Felipe, aumentó su locura y por fin se retiró al castillo de Tordesillas de donde ya no salió. Reinando ya su hijo Carlos V. los comuneros quisieron atraerse a la reina, llegando incluso a presentarse en Tordesillas, pero ella se negó a firmar ningún documento y, con la entrada de los tropas reales en la villa, continuó Doña Juana su monótona existencia.
(1292-1383)
Emperador de Bizancio. Por su nacimiento ocupó un puesto elevado en la Corte y tomó parte en las luchas entre Paleólogo y su nieto Andrónico II, apoyando a éste y consiguiendo su triunfo.
Desempeñó el cargo de primer ministro de Andrónico, con gran acierto. A la muerte del emperador, continuó como regente del Imperio. Aprovechando su ausencia de Constantinopla, sus enemigos lograron destituirle y confiscar sus bienes. Cantacuzeno, con gran energía, se hizo proclamar emperador y desde entonces empezó para el Imperio una serie de luchas entre el y Juan Paleólogo, el cual se apoderó de Andrinópolis, gobernada por Mateo Cantacuzeno, a quien su padre, Juan, quiso asociar al Imperio. El patriarca Calisto se negó a ello y se unió a Juan Paleólogo, quien logró tomar Constantinopla. Cantacuzeno abandonó la capital e ingresó en un monasterio donde escribió sus «Memorias». Hombre erudito, escribió también un «Comentario» a la moral de Aristóteles y un «Juicio crítico» a la religión mahometana.
(Toro, 25 diciembre 1406 - Valladolid, 21 julio 1454)
Rey de Castilla y León, hijo de Enrique III y de Catalina de Lancaster. Su minoridad fue ejercida por su madre y por el infante Don Fernando, luego rey de Aragón; al morir Doña Catalina, fue declarado mayor de edad y aparece a su lado Don Álvaro de Luna, que gobernó sin obstáculos por espacio de cinco años, hasta que por instigación de la segunda esposa del rey (Isabel de Portugal), fue ejecutado en Valladolid. Distinguen su importante y largo reinado la batalla de desgaste contra la nobleza, el desarrollo brillante de una cultura prerrenacentista, y los intentos de jugar un papel importante en la política europea, a través de los Concilios de Constanza y Basilea.
(13 marzo 1741 - 20 febrero 1790)
Emperador de Alemania, hijo de Francisco I y de M. Teresa. Desde muy joven mostró el mayor entusiasmo por las ideas reformadoras que más tarde quiso aplicar a sus Estados sin tener en cuenta los antecedentes históricos ni las condiciones reales del país. En 1765 fue nombrado emperador, aunque siguió gobernando su madre; favoreció el reparto de Polonia, tomó a Turquía, la Bukovina y se alió con Rusia. Cuando en 1780 murió M. Teresa quiso formar una religión oficial, católica, pero independiente de Roma y completamente subordinada al Estado. Suprimió los bienes de la Iglesia, que dedicó a escuelas y establecimientos benéficos. Para terminar este espíritu reformador, Pío VI fue a Viena y aunque fue recibido con respeto, el emperador no rectificó. En el terreno político- social y económico produjeron mejores efectos sus ideas, como la total supresión de la esclavitud de la gleba. Fue desgraciado, en política exterior, en la guerra con Turquía.
Página 37 de 196