(Röcken, 15 octubre 1844 - Weimar, 25 agosto 1900)
Filósofo alemán. Profesor de Filología de la Universidad de Basilea a la edad de veinticinco años, fue entusiasta de Wagner en música y de Schopenhauer en filosofía. Falto de salud, renunció en 1870 a su cátedra y concibió sus teorías filosóficas del «Super-hombre», expuestas en su libro «Así habló Zaratustra». Para él. «bueno» es sinónimo de «grande y fuerte» у «malo» lo es de «débil e impotente». Su moral pretende ser una moral más allá del bien y del mal y su principio es el acrecentamiento de la fuerza vital, de la felicidad humana y del furor dionisíaco. Su metafísica como concepción total del universo, reconoce como teoría central la del retorno eterno. Nietzsche influyó en muchos escritores; artistas y políticos de los últimos años del siglo XIX y primeros del actual.
(Cuenca, 1536 - Madrid, 12 octubre 1600)
Teólogo español, que entró en 1553 en Ja Compañía de Jesús, siendo discípulo del padre Pedro de Fonseca cuyas enseñanzas dio a conocer mediante el tratado «Concordia». Estudió en Coimbra Artes y Teología y fue maestro en Evora y Coimbra, primero de Filosofía y después, durante veinte años, en Evora, de Teología. Debido tal vez a las turbaciones que levantó en España su famoso libro ya citado, volvió a Cuenca y luego a Madrid. Su libro «Concordia del libre albedrio...», editado en Lisboa en 1588, fue el mas célebre que ha publicado la Compañía de Jesús y suscitó contra él la mayor persecución que jamás ha padecido libro alguno. Fue tan vehemente la contienda entre dominicos y jesuitas acerca de este libro por el modo de explicar la eficacia de la gracia, que en junio de 1594, Clemente VIII avocó esta causa que fue terminada por Paulo V.. en 1607, prohibiendo a unos y otros contendientes tachar de errónea la doctrina de sus contrarios. Se trata de conciliar la libertad humana con la presciencia divina y la predestinación. Los partidarios de la primera se llaman molinistas, y predeterministas los segundos.
(Londres, 20 mayo 1806 - Aviñón, 8 mayo 1873)
Filósofo y economista inglés. Fue educado por su padre, el filósofo y economista Jacobo Miil. Colaboró en periódicos y revistas, defendiendo los derechos de las clases proletarias y la emancipación de la mujer. Se casó con una viuda apellidada Taylor, que fue "mi compañera ideal, inspiradora y autora en parte de lo que hay de mejor en mis obras", según afirmó el filósofo. Conoció a Bentham, amigo de su padre y jefe de la escuela utilitaria de la cual había de ser el biografiado el principal representante de su siglo. La primera obra que cimentó su fama de pensador fue "Sistema de Lógica", que contiene una de las doctrinas más originales y que más influencia han ejercido en la ciencia y en la Filosofía contemporáneas la de la inducción. Siguieron distintas producciones sobre economía, política, moral, religión y crítica filosófica, entre ellas "Principios de Economía Política" y por último, su "Autobiografía". Como economista es el continuador de Adam Smith: sus enseñanzas constituyeron durante varios años la base de la educación y de la enseñanza económica y sociológica de muchas Universidades inglesas, y aún hoy sus argumentos son utilizados para defender los principios clásicos de la escuela.
(París, 6 agosto 1638 -13 octubre 1715)
Filósofo y teólogo francés, ardiente defensor de Descartes a quien más adelante llegó a superar en renombre. Fue, además, matemático y físico, y en 1699 ingresó como miembro honorario en la Academia de Ciencias. Tenía un espíritu enamorado de la meditación, aunque no rehuía la polémica. Sus ideas están en «Conversaciones Metafísicas»; su ideología está impregnada de fideísmo y misticismo; en «Búsqueda de la verdad» establece los principios metafísicos de la moral. Es el creador del sistema filosófico llamado «ocasionalmismo» por el que niega la influencia reciproca entre el alma y el cuerpo; éste es una extensión o substancia puramente pasiva que no puede obrar por su propia eficacia sobre el espíritu, pero como es clara la correspondencia entre lo físico y lo espiritual en el hombre, es necesario recurrir a una potencia que no se encuentra en ninguno de estos dos seres; esta potencia es Dios, que quiere sin cesar que las modificaciones del cuerpo y del espíritu sean recíprocas. Su sistema se llama igualmente «Ontologismo o visión en Dios».
Página 166 de 196