(Bourges, 1400 - Chio, 1456)
Financiero y comerciante francés; desde joven se dedicó al tráfico de especias con Siria, estableciéndose en Montpellier y fundando más de trescientas factorías en Levante. Sus especulaciones llamaron atención de Carlos VII de Francia, que le confió la fabricación de moneda y la administración de su Hacienda. Más tarde, se dedicó a la explotación de minas de plata, cobre y plomo. Prestó dinero a Carlos VII en ocasión de la campaña de Normandía, lo que suscitó la envidia de sus enemigos, que le acusaron: de haber envenenado a Agnes Sorel, de traficar con venenos, de vender armas a los infieles, y de prestar con usura. A pesar de la intervención del clero y del Papa, fue encarcelado, pero logró escaparse, y, después de varias vicisitudes, llegó a Roma. Cuando al mando de una flota intentó auxiliar a los griegos del archipiélago, enfermó y murió. Francia le debe la reforma de su sistema monetario.
(Plymouth, 1772 - 1842)
Arquitecto inglés. Su nombre está íntimamente ligado al de su ciudad natal, en la cual ejecutó durante los treinta últimos años de su vida gran número de edificios públicos. En 1838 publicó los diseños de los principales edificios que había construído. Entre ellos merecen citarse: El Palacio Real, considerado su obra maestra, el Teatro, la Bolsa, el Ateneo, la Capilla de San Andrés y la Biblioteca Pública. En Devonport construyó el Ayuntamiento, la Biblioteca civilmilitar y la Capilla del Monte Sión; el manicomio del Condado de Cornwall en Bodurin y otros. En todos ellos dejó el sello inconfundible de su personalidad.
(1235 - 1315)
Apóstol, filósofo y polígrafo español, gran conocedor del árabe. Consiguió de Jaime II que fundase en Miramar un Colegio donde los Franciscanos aprendiesen lenguas orientales, y en 1275 se lanzó a predicar por Siria, Palestina, Egipto, Etiopía y Mauritania. Fue profesor en Montpellier y París, y logró crear en Roma una escuela de lenguas orientales. Predicó nuevamente en Túnez, Chipre, Rodas, Malta y en Bujia. Sufrió martirio aunque parece ser que murió en Mallorca poco después. Fue poeta en Desconhort y «Los cien nombres de Dios». En prosa, como filósofo su obra capital es el Ars Magna, completada con el Ars brevis y el «Árbol de la Ciencia», como teólogo «Los Artículos de la fe»; como místico «Libro de la Contemplación; como moralizador «Blanquerna», «Las maravillas del Mundo» y «Libro del gentil y de los tres sabios», obras editadas por primera vez por Cisneros, cuya doctrina admitió y expuso en Alcalá.
(Abdera, Tracia, hacia 485 - 411?)
Célebre sofista, griego. Durante cuarenta años viajó por Grecia. Italia meridional y Sicilia, trabando amistad con Eurípides y Pericles. Expulsado de Atenas por impío, halló la muerte seguramente en un naufragio cuando iba hacia Sicilia. Nada queda de sus escritos, pero si de su doctrina: el relativismo, que ha renacido todavía en la Filosofía moderna, y que pretende situar al hombre como medida de todas las cosas, Platón ha refutado esta doctrina, considerándola originaria de una inevitable confusión entre el Ser y la Nada, el Bien y el Mal. Fue Protágoras el primer filósofo que tomó el nombre de «sofista» y que cobró por sus lecciones.
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